Reflexiones sobre Depresión y Cuarentena

La Salud Mental

Según la OMS, la salud mental es el “bienestar que una persona experimenta como resultado de su buen funcionamiento en los
aspectos cognoscitivos, afectivos y conductuales, y, en última instancia el despliegue óptimo de sus potencialidades individuales para la convivencia, el trabajo y la recreación”.

Lamentablemente en nuestro país, se habla poco sobre salud mental. La persona que llega a presentar dificultades de salud mental, muchas veces se siente avergonzada, temerosa de ser juzgada, de perder amistades e incluso su trabajo.

Es muy común escuchar frases como “Yo no estoy loco, no necesito ir al psicólogo.” o familias que a toda costa tratan de encubrir cuando algún familiar sufre de algún padecimiento psíquico y se habla a voces sobre la medicación como si fuese un signo de debilidad o fracaso. Lo que me lleva a la siguientes preguntas, Si la salud mental es tan importante como la salud física, ¿Por qué la estigmatizamos tanto? y ¿Por qué podemos hablar abiertamente sobre una gripa, infección estomacal o alergia y no de alguna enfermedad mental que lleguemos a padecer?

Las hormonas y el cerebro.

Nuestro cuerpo se puede comparar con una máquina, en la cual el cerebro es el centro de control de todo lo que ocurre en nuestro organismo. Como cualquier centro de mando, requiere de atención, cuidado y una fuente de poder para estar en homeostasis y funcionar correctamente. Las hormonas son las encargadas de vigilar el correcto funcionamiento del cerebro así como el controlador de tráfico del aeropuerto o el maquinista en un tren. ¡Por muy perfecta que sea una máquina, si el encargado de operarla no está en condiciones, ésta no funcionará! ¡Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo, puede llegar un desbalance hormonal que ocasione que nuestro cerebro no funcione de manera óptima!

Entonces les planteo la siguiente pregunta ¿Está mal conseguir la ayuda que requiere el cerebro para volver a sus condiciones óptimas de funcionamiento?


La depresión tiene muchas caras.

Cuando hablamos de depresión, la imagen que llega automáticamente a nuestra mente es una persona que lleva días sin levantarse de su cama sin bañarse, alguien que no come o come en exceso y que no tiene ánimos de arreglarse. Pero la realidad es que no siempre se ve así. Existen diferentes tipos de trastornos depresivos y manifestaciones de cada uno de ellos.

Existen personas que pasan años sin siquiera darse cuenta de que viven con depresión porque aprenden a vivir con sus síntomas de la manera más adaptativa posible. Sin embargo no es el caso para todos los que viven con algún tipo de depresión y en los casos mas graves, la gente termina por optar por el suicidio.

Si en nuestro país se hablara con más naturalidad de trastornos mentales, la prevalencia de suicidios consumados podría ser menor. La persona que está deprimida severamente, no encuentra salida a sus problemas y no se trata de alguien que exagera y que un simple “Echale ganas” puede ayudarlo… Sinceramente, ¿cuándo a alguien que le dicen tranquilo, o cálmate logra desestresarse?

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Daniela Solares

Psicóloga con especialidad en clínica con niños y adolescentes. Experiencia como maestra de idiomas y preescolar. Mamá de un niño de dos años, amante de los libros y la naturaleza.

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