¿Cómo podemos distinguir una enfermedad física de un malestar psicológico?

A los niños pequeños muchas veces les cuesta trabajo expresar sus emociones y manifiestan su malestar con síntomas físicos.

Les presentamos algunas recomendaciones.


1. Descarta la existencia de una enfermedad.

¡Abre bien los ojos! Observa a tus hijos…

Para esto puedes hacer un examen rápido de su estado de salud en general; un niño enfermo normalmente está decaído, con poco apetito y mas irritable que de costumbre, presta atención a signos de enfermedad.

2. Identifica los signos de angustia.

La ansiedad llega cuando se desata la respuesta de “luchar o huir” cuando alguien percibe algún peligro… si bien el peligro que se percibe no es real, el malestar y las manifestaciones físicas que se desatan por los químicos liberados en el cerebro si lo son.

3. Escucha lo que tienen que decir

Una vez que descartaste una enfermedad, es importante tomarse el tiempo para escuchar lo que los niños tienen que decir. ¡El encierro ha sido difícil para todos! Recuerda que no todas las personas tenemos la misma manera de manifestar que nos sentimos agobiados, desesperados o molestos… es muy importante que los niños se sientan escuchados sin ser juzgados y que reciban nuestro apoyo incondicional.

4. ¡Atrévete a probar estrategias nuevas!

Para los niños es muy reconfortante recibir la atención de sus cuidadores… muchas veces ni siquiera es necesario dar un gran sermón o tratar de darles lecciones sobre como manejar su ansiedad… ¿Alguna vez tu hijo se ha pegado y el simple hecho de ponerle árnica hace que deje de llorar? ¡Claro!, ya que no es la medicina en sí lo que lo ayuda, es el hecho de sentirse cuidado y atendido, es por eso que nos gustaría invitarte a crear tu propio botiquín de bienestar.

Es muy probable que tengas todos los elementos en casa, pero si no tienes lo que proponemos, ¡usa tu creatividad!

Seguramente habrás identificado ya, algunas cosas que le dan tranquilidad a tus hijos y pueden ser una buena opción para incluir en tu botiquín.

Es buena idea también, cuando hacemos uso del botiquín de bienestar, tomarnos unos minutos para simplemente estar con nuestros hijos, transmitirles seguridad y bienestar a través de una caricia, un abrazo, o simplemente sentarse a ver algún capítulo de una serie juntos.

A continuación te presentamos algunos elementos que podrías incluir:

  • En una caja de metal o plástico que decoren, puedes guardar:
  • Para descartar enfermedades, un termómetro y alguna linterna pequeña para revisar la garganta de tus hijos.
  • Curitas de bienestar: en ellas puedes escribir frases o palabras de ánimo. Podemos utilizarlas cuando los niños se caigan o se lastimen después de hacer la limpieza propia a la gravedad de la herida.
  • Pastillas o gomitas curatodo: Un excelente placebo para cuando nos demos cuenta que nuestros hijos en realidad necesitan ser apapachados y atendidos.
  • Un Spray ati- COVID (o cualquier enfermedad): podemos aprovechar el botiquín para incluir antibacterial y que los niños se saniticen las manos. Usamos el spray cuando algún miembro de la familia llegue a sentirse ansioso por contraer el virus, pueden rociarse la manos y repasar las evidencias que podrían llegar a hacernos creer que estamos infectados del virus. (si estamos tomando todas las medidas de distanciamiento social es muy poco probable contraer la enfermedad).
  • Una pelota o plastilina anti estrés: manipular objetos cuando nos sentimos ansiosos, ayuda a mantener las manos ocupadas, y por ende el cerebro comienza a relajarse.
  • Burbujas de auto-control: ¿Quién no se relaja al perseguir burbujas y reventarlas?
  • Pañuelo seca tristezas: Puede ser algún trapo o tela de textura suave que nos permita acariciar la cara de nuestros hijos cuando estén llorando (si no lo tenemos siempre podemos usar kleenex)
estos son algunos elementos que puedes incluir

¡La lista podría ser interminable, más ninguno de estos objetos cuplirá su función si no los acompañamos de mucho amor, oídos atentos, paciencia y empatía!

¡Esperamos que esta información les sea de utilidad!

Y tú… ¿Ya tienes tu botiquín del bienestar?

Te invitamos a que nos compartas el tuyo y tus ideas para hacer de este botiquín una herramienta útil y novedosa.

Daniela Solares (psicología primaria) y Lucía Nevárez (enfermería).


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Daniela Solares

Psicóloga con especialidad en clínica con niños y adolescentes. Experiencia como maestra de idiomas y preescolar. Mamá de un niño de dos años, amante de los libros y la naturaleza.

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