Escuela limpia: el lujo de la limpieza.
Escuela limpia:
el lujo de la limpieza
El Mundial de futbol terminó y nos dejó imágenes para la posteridad: la despedida de tres grandes, Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y Luka Modric; la sorpresa de la selección de Cabo verde; el ambiente festivo en México, como sede; la victoria de España por segunda ocasión en su historia. Pero hay una imagen que caló hondo, sobre todo, en los mexicanos. En Monterrey, un grupo de aficionados japoneses, al finalizar uno de los partidos, limpió el estadio después del partido de su país. Esta costumbre de dejar un lugar más limpio de lo que lo encontraron, sin embargo, no comenzó con esta Copa del mundo, sino que se viralizó desde el Mundial de Rusia. Esta acción es congruente con los principios japoneses de respeto, orden y limpieza. Y digo que caló hondo en los mexicanos, ya que somos una cultura que, en general, no tenemos mucho respeto precisamente por los valores que los japoneses presumen. Sólo falta ver el incremento en la generación de la basura durante la Copa del Mundo en México: el promedio diario de basura en las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey fue de 34,000 toneladas de deshechos. En festejos aislados, como los del Ángel de la Independencia en la capital, se llegaron a recoger hasta 40 toneladas en un solo día. Esto revela que México es uno de los países que más podría beneficiarse con el ejemplo de los japoneses y comenzar a replantear nuestra relación con la basura.
Las escuelas mexicanas son centros que, por lo general, generan mucho deshecho. En promedio, los residuos per cápita varían por nivel académico: desde 5.7 kg por alumno en primaria hasta 11.5 kg en bachillerato por ciclo escolar. Más del 50% de estos desechos proviene de empaques de alimentos ultraprocesados. Es por eso que ha habido varias iniciativas para controlar estos desechos, como el de “De escuela limpia a escuela sustentable”, por parte de la SEP y la SEMARNAT, cuyo objetivo es desarrollar una cultura del consumo limpio. Es decir, impulsar y educar a la comunidad en el control y gestión de la basura.
En el Colegio Internacional Terranova ya hemos comenzado con esta labor. Desde hace muchos años nos pusimos como objetivo el generar los menos desperdicios posibles, por medio de distintas medidas que hemos adoptado. Por ejemplo, en la cafetería no utilizamos desechables; toda la comida se sirve en platos, vasos y cubiertos que posteriormente se lavan y se reutilizan. De igual manera, no se venden productos chatarra ni ultraprocesados con empaques plásticos. Otra medida importante es no utilizar los plásticos de un solo uso, que son artículos desechables diseñados para utilizarse una sola vez y desecharse inmediatamente, tales como los popotes, cubiertos, empaques alimentarios o globos. Estos representan el 40% de la producción mundial de plástico y tardan cientos de años en degradarse, consistiendo una verdadera amenaza para el medio ambiente.
Poco a poco, hemos logrado una Escuela lo más limpia posible. Esto en conjunto con los estudiantes y, sobre todo, con el personal de limpieza, que ayuda a que la escuela sea un sitio higiénico y seguro para todos. Por supuesto, aún queda mucho por hacer, ya que tenemos fuertes ideas arraigadas respecto a la basura. Pero creemos que pequeñas acciones pueden hacer grandes diferencias.
