Inteligencia Artificial en el mundo de la educación
Inteligencia Artificial en el mundo de la educación
Es el mejor de los tiempos. Es el peor de los tiempos.
Es muy probable que Charles Dickens volviera a pensar eso de nuestra época si viviera hoy en día. Es, con toda seguridad, lo que piensa una gran mayoría al ser testigos del surgimiento y fortalecimiento de uno de los instrumentos tecnológicos más importantes y polémicos de todos los tiempos: la inteligencia artificial (IA).
Sin embargo, aunque la IA ha transformado nuestro presente, si hacemos un recuento de la historia de la IA, su nacimiento se remonta hasta los años cuarentas, cuando Warren McCulloch y Walter Pitts desarrollaron el primer modelo de neuronas artificiales. Quizás el hito de este modelo se llevó a cabo en 1997, cuando el sistema Deep Blue, de IBM, derrotó al campeón mundial de ajedrez, Gary Gasparov. Esto pareció responder las preguntas que ha estado rondando a la humanidad desde el surgimiento de la IA: ¿Podrán las máquinas reemplazar al humano? ¿Podrán las máquinas ganarle a lo humano? En 2020 se lanzaron oficialmente los modelos generativos como GPT-3 y ChatGPT, y con ellos llegó una época revolucionaria que ha cambiado la forma en que nos aproximamos y generamos la información.
En educación, esto implica e implicará una total revolución. Pero surgen también las grandes preguntas: ¿Están los estudiantes preparados para la IA? ¿Deben los alumnos utilizar esta herramienta? Y, sobre todo: ¿Cómo impactará en su formación y futuro el uso de la IA?
En el Colegio Internacional Terranova no hemos sido ajenos a esta nueva tecnología y la hemos incorporado a la vida docente. Es indudable que se trata de una herramienta muy valiosa para la docencia, que puede optimizar y automatizar procesos, proveer de recursos de alta calidad para los alumnos, llevar a cabo una retroalimentación más efectiva y una identificación óptima de alumnos con necesidades especiales, entre otras. Sin embargo, aún está sobre la mesa la discusión de cómo los estudiantes deben aproximarse a ella. Recordemos que los alumnos aún están en etapa de formación y es indispensable que no se salten los procesos que conducen al aprendizaje.
Más aún, existen riesgos reales del uso de la IA, como el plagio, la desinformación o la parcialidad. Es indispensable tener en cuenta que la IA es un apoyo para el aprendizaje, no un reemplazo del pensamiento. En el Colegio Internacional Terranova nos movemos hacia esa dirección y, sobre todo, tenemos en cuenta que lo más importante en el aprendizaje, más que el resultado —o a la par— son los procesos de pensamiento.
Éste es el gran reto.

la IA es una herramienta complentaria y sobre todo para procesos complejos y con una maduración cognitiva del alumno para que esta no pase de ser una herramienta, y así el alumno continúe con sus procesos de aprendizaje y desarrollo intelectual y motriz