Conferencia “Cuando la tecnología roba la niñez” Parte 1: El panorama actual
Conferencia “Cuando la tecnología roba la niñez”
Parte 1: El panorama actual
Es un hecho innegable: el internet revolucionó nuestra existencia en el siglo XXI. Sin embargo, la realidad es que los seres humanos somos primerizos en esta era digital; apenas estamos comenzando a entender sus alcances y, sobre todo, sus peligros.
Esta brecha es especialmente crítica en las nuevas generaciones, quienes no conocen un mundo sin conexión. Como padres, a menudo navegamos en aguas inciertas, tratando de equilibrar la crianza tradicional con un entorno virtual que no se detiene. Para arrojar luz sobre este tema, recibimos en el Colegio Internacional Terranova a Daniela Santibáñez, especialista en uso consciente de la tecnología y protección de menores, quien impartió la conferencia: “Cuando la tecnología roba la niñez”.
Daniela nos ofreció una perspectiva cruda pero necesaria: vivimos rodeados de pantallas que parecen haber secuestrado nuestra calma, nuestra atención y, en última instancia, nuestra salud mental. Si bien internet ofrece beneficios, los riesgos para niños y adolescentes son alarmantes y se agrupan en cuatro ejes principales:
- Contenido inapropiado: Acceso a material violento o sexual a edades tempranas.
- Conductas inapropiadas: Ciberbullying y retos virales peligrosos.
- Contacto con desconocidos: El riesgo de grooming y acoso.
- Consumismo: Publicidad agresiva y microtransacciones en juegos.
Un punto destacado fue la mención de Roblox. Aunque parece un juego inofensivo, es uno de los más riesgosos debido a la facilidad de contacto con desconocidos y la fuerte adicción que genera. Daniela advirtió que la adicción a las pantallas ya se equipara en gravedad y mecanismos cerebrales a la del alcohol y las drogas. Hay niños que pasan hasta 10 horas diarias frente a una pantalla, lo que altera gravemente su estructura mental y sus habilidades socioemocionales.
¿Cómo detectar la adicción en casa?
Para saber si nuestros hijos están cruzando la línea roja, debemos estar atentos a estas señales:
- Pérdida de interés: Deja de disfrutar actividades que antes le gustaban.
- Abstinencia: Pierde el control o reacciona con ira extrema cuando se le retira el dispositivo.
- Urgencia: Presenta un deseo ansioso e inaplazable de conectarse apenas llega de la escuela.
Desde el año 2010 —marcado por la masificación de los smartphones— los índices de depresión, TDA, autolesiones y suicidio en menores han aumentado drásticamente. No podemos minimizarlo: un niño retraído, ansioso o que evita el contacto social podría estar pidiendo ayuda a gritos detrás de su pantalla.
En la siguiente entrada hablaremos sobre posibles soluciones para regular el uso de pantallas y enseñar a nuestros hijos —y a nosotros mismos— una convivencia saludable y hábitos que ayuden a despegarnos del mundo digital.
Así que nos leémos a la próxima.

Un tema muy necesario de tratar y de concientizar, sobre todo para nosotros, los padres, ya que hoy día con la falta de supervisión y el descontrol en el uso de las tecnologías (internet, redes, videojuegos, plataformas y aplicaciones) las consecuencias negativas del mal uso de todas estas “tecnologías” en los niños y jóvenes están siendo evidentes.