Día de muertos: honrar en comunidad
Día de muertos: honrar en comunidad
Cada año, a finales de octubre, el Colegio Internacional Terranova se tiñe de flores. Cempasúchil y flores de terciopelo tapizan nuestros pisos, nuestros altares, nuestros muros. El naranja y el púrpura se convierten en el paisaje de apenas unos días en lo que es probable sea la celebración más cercana al corazón de los mexicanos: el día de muertos. Como cada año también esta celebración, que honra a nuestros muertos, estuvo a cargo de la sección Secundaria-Bachillerato.
En esta ocasión, el altar de muertos principal estuvo dedicado a un tema que atraviesa a nuestra sociedad y que, aunque resulta doloroso de ver, es necesario visibilizar: los desaparecidos. Y es que en nuestro país este no es un tema menor: es uno que nos atraviesa cada día y que lacera de manera inevitable nuestra realidad. De acuerdo al Registro Nacional de Personas desaparecidas (RNPDNO), al 30 de octubre de 2026, hay 132,735 personas desaparecidas y no localizadas en México. Así que, para honrarlos a ellos y a su memoria, los alumnos de doceavo llevaron a cabo un altar dedicado a las personas que han muerto en su búsqueda. Por ellos prendimos velas, a ellos les dedicamos flores.
Los alumnos de onceavo llevaron a cabo el tradicional tapete, que simboliza el camino que las almas recorren para dar la bienvenida a las almas que regresan del Mictlán. También los alumnos de este grado se convirtieron en fantasmas literarios, recordando a aquellas plumas que dejaron su huella en esta realidad: vimos a la figura fantasmagórica de Franz Kafka y de Jane Austen, entre otros. Los de décimo grado, por su lado, también se dedicaron a la palabra: contaron leyendas de México y el mundo para recordarnos que la memoria también honra a los muertos, manteniéndolos siempre vivos. Estos mismos alumnos se convirtieron asimismo en sepultureros que acompañaban a los visitantes en su recorrido.
Secundaria también estuvo presente en la celebración. Los mini altares ya es toda una tradición en el Colegio Internacional Terranova. Los alumnos de séptimos grado se dedicaron a llevar a cabo pequeños altares en los que honraban a sus muertos más personales, con ofrendas de lo que más les gustaba en vida. También llevaron a cabo un baile típico de la huasteca, mientras que los estudiantes de octavo y noveno tocaron instrumentos, llenando el aire de música tradicional, y también, en la parte inferior del colegio, construyeron una estructura que simulaba un bellísimo tzompantli, el altar de las antiguas civilizaciones mesoamericanas que exhibía públicamente cráneos humanos.
Así, este año recordamos en el Colegio Internacional Terranova no sólo a aquellos que se han ido, honrando su memoria, sino que también celebramos estar vivos y conservar en la memoria a todos aquellos que nos han acompañados. Y fuimos testigos de algo más: al lado de las flores de cempasúchil y de terciopelo, vimos florecer, también, a lo más valioso para nosotros: nuestros alumnos.
